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Acorde y Traste
Instrumento

Dominantes secundarias y acordes de aproximación: guía completa

Una dominante secundaria es un acorde "prestado" que crea una atracción momentánea hacia otro acorde de la tonalidad — como si, por unos compases, la música ganara un nuevo centro de gravedad. En vez de usar solo los acordes naturales del tono, preparas la llegada de uno de ellos con su propia dominante, y el oído empieza a percibir ese destino como especialmente importante.

Qué es una dominante secundaria

Todo tono mayor tiene una dominante principal: el acorde construido sobre el quinto grado, con séptima. En do mayor es el G7, que apunta con fuerza hacia el C. Esa atracción viene de dos notas internas: la sensible (el si, que quiere subir al do) y la séptima del acorde (el fa, que quiere bajar al mi). La dominante secundaria aplica exactamente el mismo mecanismo a otro acorde del tono: cualquier grado puede ganar, por un instante, una dominante solo suya. Y junto con ella llega una nota de fuera de la escala — la llamada sensible cromática, que es la sazón de la técnica.

Cómo construirla: la fórmula V7/x

V7/x = acorde mayor con séptima menor, construido una quinta justa por encima del acorde de destino x

La notación V7/x se lee "dominante de x". En la práctica, la receta es simple: elige el acorde que quieres preparar, sube una quinta justa desde su fundamental (o baja una cuarta, que da la misma nota) y construye ahí un acorde mayor con séptima. ¿Quieres preparar el Dm en do mayor? Una quinta por encima de re está el la: el resultado es A7, que resuelve en Dm.

Las cinco dominantes secundarias del tono mayor

¿Y el séptimo grado? Normalmente no recibe dominante propia: el acorde que se forma ahí es disminuido — es decir, inestable por naturaleza — y por eso no convence al oído como punto de llegada. No hay un destino estable que tonicizar.

Tonicizar no es modular

Cuando una dominante secundaria resuelve y la música sigue girando en el tono original, decimos que hubo tonicización: un realce pasajero, una especie de "zoom" sobre un acorde. La modulación es otra cosa: la música de verdad se muda a un tono nuevo y permanece en él. La prueba es la continuación — si, después de la resolución, todo vuelve a orbitar el centro original, fue solo una tonicización.

Escucha la diferencia en una progresión

Toca o imagina esta secuencia en do mayor: C – E7 – Am – A7 – Dm – D7 – G7 – C. Cada dominante secundaria introduce una nota cromática que empuja hacia el acorde siguiente: el sol sostenido del E7 sube al la del Am; el do sostenido del A7 entrega el re del Dm; el fa sostenido del D7 prepara el sol del G7. Ahora compárala con la versión puramente diatónica, C – Em – Am – Dm – G7 – C: la armonía sigue siendo correcta, pero pierde buena parte de la dirección y del impulso. Esa sensación de "flecha apuntando" es lo que la técnica añade.

Acordes de aproximación de la misma familia

Toda dominante secundaria acepta compañía: puedes anticiparla con su propio "segundo grado", formando el llamado ii–V relacionado. En vez de ir directo de C a A7 y Dm, prueba C – Em7(b5) – A7 – Dm. Cuando el destino es un acorde menor, ese segundo grado suele venir con quinta disminuida, como el Em7(b5); cuando el destino es mayor, un acorde menor con séptima funciona bien, como en Am7 – D7 – G.

Otras dos aproximaciones viven en el mismo vecindario. La sustitución por tritono cambia la dominante por otro acorde de séptima situado a tres tonos de distancia — Db7 en lugar de G7 antes de C, por ejemplo —, manteniendo las dos notas que generan la tensión y ganando un bajo que desciende por semitono hasta el destino. El disminuido de paso, por su parte, une dos acordes vecinos con un acorde disminuido cromático: un peldaño intermedio que comparte notas con la dominante correspondiente y cumple un papel parecido en menos espacio.

¿La dominante secundaria sirve solo para música sofisticada?

No. Aparece en canciones sencillas de prácticamente todos los estilos populares — muchas veces sin que el compositor piense en el nombre técnico. Siempre que un acorde mayor con séptima surge fuera del tono y resuelve una quinta abajo, la técnica está en acción.

¿Cómo identifico una dominante secundaria en un cifrado?

Busca un acorde de séptima que no pertenece al tono y observa hacia dónde va: si el acorde siguiente está una quinta abajo (o una cuarta arriba) de su fundamental, es casi seguro que se trata de un V7/x. En do mayor, un A7 seguido de Dm es el ejemplo clásico.

En tu instrumento

E7, 0 2 0 1 0 0E721MiSiReSol#SiMi
Guitarra
E7, 0 2 0 1 0 0E721MiSiReSol#SiMi
Guitarra eléctrica
A7, 2 2 2 5A71114MiLaDo#Sol
Cavaquinho
E7, 1 2 0 2E7123Sol#ReMiSi
Ukelele

Si esta escala te ganó, en la app de Acorde y Traste suena contigo — en cualquier tono, en cualquier afinación. Búscala en las tiendas.

Referencias

Contenido revisado contra la literatura estándar de armonía — bibliografía verificada abajo.